Objetivos
I. Desarrollar una atmósfera de aceptación para la toma de riesgos y la auto-apertura.
II. Proveer a grupos de un taller, de una legitima entrada, para proporcionar retroalimentación individual a los participantes.
III. Reforzar las habilidades de un subgrupo para la toma de decisión y el desarrollo de la tarea.
IV. Incrementar la comprensión y aceptación de los componentes que hacen decrecer la efectividad interpersonal.
V. Reforzar el compromiso individual para el cambio de conductas, a través de la verbalización abierta y el desarrollo de un método o prescripción para modificarla.
Duración
Duración: 120 Minutos
Material
Fácil Adquisición
Marcadores, tarjetas de 5" X 8" y alfileres.
Tamaño del grupo
Ilimitado
Dividido en subgrupos de 4 participantes.
Lugar
Espacio Adicional
Un salón grande y otro salón normal para las reuniones individuales.
Desarrollo
Este ejercicio esta diseñado específicamente para grupos de crecimiento, donde existen varios grupos que han estado trabajando por separado pero que pertenecen a una comunidad (área de trabajo, grupos parroquiales, grupos de scouts, etc.
I. El instructor reúne a todo el grupo de crecimiento y hace una introducción del ejercicio. Sugiere que aunque casi todos los participantes han estado recibiendo retroalimentación y experiencias interpersonales mediante la interacción de sus propios subgrupos, que son un valioso recurso, pero que no ha sido totalmente utilizado por los participantes de otros subgrupos dentro de la comunidad. Enfatiza que los objetivos de los grupos de relaciones humanas, es que la experiencia debe llevar al crecimiento individual. Este crecimiento depende en gran parte de la apertura, confianza y la buena voluntad de los participantes para dar y recibir retroalimentación, tanto positiva como negativa. Añade, que explorar las conductas propias, menos efectivas dentro de un subgrupo es difícil, ya que implica la auto apertura, que la mayoría de los individuos quiere evitar en sus contactos diarios con otras personas. Sin embargo, es el esfuerzo por hacerlo más eficaz, lo que motiva a los individuos a participar en cursos de entrenamiento de relaciones humanas. Por lo tanto, la auto apertura y la retroalimentación de los aspectos negativos de la personalidad de cada uno, son indispensables para el propósito del crecimiento.
II. El instructor discute los objetivos de este ejercicio, con el objeto de establecer un compromiso por parte de los participantes, para que se involucren completamente en el ejercicio.
III. El instructor pide a los participantes que regresen con sus subgrupos a desarrollar prescripciones de conducta para cada miembro del subgrupo. Sugiere que los participantes empiecen a descubrir ante los demás, una característica personal que sientan que está funcionando mal en las relaciones interpersonales y establezcan la necesidad de modificarla en términos de conducta: por ejemplo, "No debo disculparme tan a menudo". Si la elección no parece apropiada al subgrupo, se discute el asunto y los demás miembros sugieren otras alternativas o lo hace el mismo individuo. Cuando por fin se está de acuerdo con la prescripción, el grupo ayuda a esa persona a expresarla en una oración que haga una petición a los demás. Por ejemplo, la petición: "Ayúdenme a no pedir tantas disculpas" solicita ayuda de los demás para lograr un auto-concepto positivo de sí mismo. Las prescripciones desarrolladas por el subgrupo se escriben claramente en tarjetas de 5" X 8" y se colocan en la ropa del participante. (Los instructores del subgrupo también pueden participar para hacer más legítima la apertura y la confianza y promover un sentido total de unión comunitaria.
IV. Se vuelven a reunir todos los subgrupos en un cuarto grande y se les pide que se pongan a caminar alrededor del cuarto, teniendo encuentros con la mayor cantidad posible de participantes. Se hace énfasis de que en esta etapa no deben hablar. Deben leer con cuidado las tarjetas de los demás e intentar asociar las caras con las prescripciones.
V. Después de un tiempo suficiente que le haya permitido leer las tarjetas, el instructor detiene esta interacción y les pide que formen parejas. Estas deben analizar la experiencia en términos de auto apertura y de la retroalimentación negativa que experimentaron dentro de sus subgrupos, los sentimientos que provocó el andar caminando y su respuesta a las tarjetas de los demás.
VI. El instructor les pide que dejen a su pareja para reunirse con todos. Se detiene la interacción en algún momento que se considere conveniente para pedirles nuevamente que formen duetos diferentes. Les pide que piensen en alguna conducta apropiada de apoyo, para ayudarse mutuamente.
VII. El instructor anuncia que cada pareja se reunirá con otra para formar cuartetos que analicen este ejercicio hasta este punto. Deben experimentar apertura y confianza hacia los otros, dando a los participantes la oportunidad de intentar una nueva conducta.
VIII. Nuevamente, el instructor anuncia que cada pareja deberá reunirse con otra pareja para formar cuartetos, para analizar el proceso de todo el ejercicio hasta ese momento. Todos deberán tener apertura para experimentar confianza unos en otros, dando oportunidad a los participantes para comprometerse en una nueva conducta.
IX. Posteriormente el instructor guía un proceso para que el grupo analice, como se puede aplicar lo aprendido en su vida.