Objetivos
I. Romper el "hielo" en un grupo de personas que no se conocen.
II. Ilustrar el empleo de los gestos naturales en la comunicación verbal.
III. Demostrar que la comunicación verbal puede ser torpe cuando se prohíben los gestos o acciones sin palabras.
Duración
Duración: 15 Minutos
Material
Ninguno
Tamaño del grupo
25 Participantes
Lugar
Aula Normal
Un salón amplio bien iluminado acondicionado para que los participantes puedan trabajar en parejas.
Desarrollo
I. El instructor le dice al grupo que los siguientes minutos se dedicarán a una actividad sencilla en la cual volverán el rostro hacia una persona que esté sentada cerca y sólo hablará durante dos o tres minutos. El tema carece de importancia; lo importante es que las dos personas de un grupo conversen con otras unos cuantos minutos.
II. Después de dos o tres minutos, se pide que se detenga el ejercicio y digan a sus compañeros lo que notaron en el comportamiento no verbal de los demás; por ejemplo, una persona estuvo jugueteando con un lápiz o estaba tamborileando los dedos sin cesar, etc. Después de haber identificado estos gestos, reconozca que la mayor parte de las personas hacen esos movimientos en forma inconsciente.
III. Después de que cada persona haya recibido una crítica de su compañero, se le dice al grupo que reanude sus conversaciones, pero ahora deben hacer un esfuerzo consciente para no hacer ningún movimiento, excepto hablar. Continúan sus conversaciones otros dos o tres minutos.
PREGUNTAS PARA DISCUSIÓN:
¿La mayor parte de ustedes pudo reconocer o estar consciente de sus movimientos no verbales en la primera conversación?
¿Encontró que alguno de los gestos de su compañero lo distraía e incluso era molesto?
¿Qué "sintió" cuando se vio obligado a sostener una conversación estrictamente de palabra? ¿Fue la comunicación igual de efectiva que sin emplear gestos?
IV. El instructor guía un proceso para que el grupo analice, como se puede aplicar lo aprendido en su vida.