Objetivos
I. Concientizar a las personas respecto de las posiciones diferentes que toma el cuerpo humano.
II. Analizar la interpretación dada a las diversas posiciones tomadas por el cuerpo humano.
Duración
Duración: 30 Minutos
Material
Fácil Adquisición
Hoja de papel en blanco.
Lápiz o bolígrafo.
Pizarrón o rotafolio.
Tamaño del grupo
25 Participantes
Lugar
Amplio Espacio
Una sala suficientemente amplia con sillas, para acomodar a todos los miembros participantes.
Desarrollo
I. El instructor comienza haciendo una exposición sobre cómo, generalmente, por el simple hecho de mirar el cuerpo de otras persona, buscamos interpretarlo. ¿Seremos capaces de mirarlo, tal cual él es ahora, sin interpretarlo? ¿Todos nosotros damos la misma posición al cuerpo, a las piernas, al pecho, a la cabeza, a los brazos, a las manos? ¿O habrá alguna diferencia en las posiciones que damos a nuestro cuerpo?
II. A continuación se forman dos subgrupos, que se colocarán frente a frente en la sala. Una mitad quedará de pie y la otra, sentada. La orientación del instructor irá en el sentido que las personas sentadas elijan un compañero del grupo que está de pie. El compañero sentado observa, describe e interpreta la posición del cuerpo y los miembros de su compañero de pie, procurando ser lo más objetivo y, anotando todo lo que observa aquí y ahora.
III. Se cambian los papeles: quien fue observador será observado y viceversa.
IV. A continuación, se procede a la lectura de las observaciones y a la verbalización del trabajo, enfocada principalmente:
La diferencia de posiciones del cuerpo de cada persona;
La tendencia a interpretar las señales del cuerpo,
La conciencia de la interpretación permanente de las señales del cuerpo en lo cotidiano,
El placer o el disgusto que todos sentimos al ser observados;
La semejanza que existe entre los temores propios y los de otros.
V. El instructor guía un proceso para que el grupo analice, como se puede aplicar lo aprendido en su vida.