Objetivos
I. Enfocar la diferencia que existe entre la imagen que todos tienen de su cuerpo y la realidad física del mismo cuerpo.
Duración
Duración: 45 Minutos
Material
Fácil Adquisición
Hojas de papel blanco.
Lápiz o bolígrafo.
Tamaño del grupo
25 Participantes
Lugar
Amplio Espacio
Un salón amplio bien iluminado acondicionado para que los participantes puedan formar subgrupos.
Desarrollo
I. El instructor comienza formulando algunas preguntas al grupo: ¿Qué imagen tienen todos acerca de su propio cuerpo? ¿Cómo se ve cada uno? ¿Es interesante conocer el propio cuerpo? ¿Qué conocemos acerca de él? ¿Conocemos la realidad física de nuestro cuerpo, o conocemos imágenes que se forman en nuestra cabeza y que coloreamos con juicio positivos o negativos?
II. A continuación, el instructor sugiere lo siguiente: Para sentir mejor cuál es la imagen que tenemos del propio cuerpo, cierren los ojos y procuren mirarse como un cuadro ubicado en el interno de la cabeza. Procuren fijarse, por algunos momentos, en esa imagen.
III. Después de dos o tres minutos de concentración el instructor puede preguntar a los participantes si esta imagen representa una de las imágenes que todos tienen de su propio cuerpo. ¿Corresponderá a lo que cada uno es físicamente?
IV. El instructor procura Concientizar al grupo de que la imagen que tenemos de nuestro cuerpo jamás es idéntica a la realidad física de nuestro cuerpo. Para eso podrá ejemplificar con particularidades más precisas (el tamaño, el color, la forma exacta, etc.) Nosotros solamente tenemos una imagen deformada de la realidad física de nuestro cuerpo.
V. Se puede aún prolongar esa visión de sí, y hacer lo mismo, situando a la persona en un grupo, con otras personas. Es curioso observar que la imagen que tenemos de nosotros en el momento en que estamos en grupo, varía, y que hay personas que observan al grupo y no se ven a sí mismas.
VI. Enseguida, el instructor propine al grupo que responda la siguiente pregunta: Cuando veo mi cuerpo y la imagen que doy a los demás (que la que ellos ven, cuando me observan), ¿ésa será la que me gusta o la que no me gusta?
VII. Si ninguna de las dos preguntas lo satisface, podrá formular una tercera, de propia elección.
VIII. A continuación se harán la lectura y la verbalización del trabajo hecho, enriquecido la reflexión con uno u otro de los siguientes aspectos:
La diferencia entre el cuerpo humano y la imagen del cuerpo.
La imagen del cuerpo, como un cuadro en la comunicación.
Las fuentes exteriores de la imagen del cuerpo humano.
IX. El instructor guía un proceso para que el grupo analice, como se puede aplicar lo aprendido en su vida.