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Asertividad y manejo emocional

ENIGMA DE LA CONFRONTACIÓN

Esta dinámica aborda la confrontación como una oportunidad para expresar diferencias con claridad. Ayuda a manejar tensión, revisar posturas y construir conversaciones más honestas.

Resumen operativo

La vista inicial permite decidir si la dinámica sirve para el momento y acceder rápido a la guía completa.

Decisión inicial
Objetivo principal:

Que los participantes comprendan el sentido de la dinámica y puedan aplicar lo aprendido en su contexto real.

Cuándo usarla:

Cuando necesites abrir participación, ordenar una conversación o activar aprendizaje grupal con una experiencia concreta.

Cuidado clave:

Mantener el encuadre, cuidar el ritmo y asegurar que todas las voces tengan posibilidad de participar.

Señal de éxito:

El grupo nombra aprendizajes concretos y puede traducirlos en acuerdos o acciones posteriores.

Materiales necesarios

Todo lo que hay que preparar antes de reunir al grupo. La calidad del material también comunica cuidado profesional.

Preparación
Preparación de materiales

Disponibilidad o tipo: Fácil Adquisición

Lista concreta

Volante a cada miembro de "Confrontación".

Criterio de cantidad y calidad
  • Calcula cantidades según el tamaño del grupo y deja margen para reposición.
  • Prepara todos los materiales antes de reunir al grupo; evita buscar o repartir elementos mientras la dinámica ya está en marcha.
  • Ten una reserva adicional para reemplazos, errores o participantes que se integren a último momento.
Nota para quien facilita:

Deja todo listo antes de abrir la actividad. Evita buscar, cortar, repartir o corregir materiales cuando el grupo ya está esperando instrucciones.

Instrucciones de aplicación

Todo lo necesario para preparar, explicar, conducir y cerrar la dinámica sin improvisar.

Guía central
Antes de iniciar

Confirma objetivo, tiempo, tamaño del grupo, materiales y nivel de energía. Explica qué se hará, cuánto durará y qué actitud se espera.

Consigna sugerida

“Vamos a realizar una actividad breve. Lo importante no es hacerla perfecta, sino observar qué ocurre, qué aprendemos y cómo podemos aplicar ese aprendizaje.”

Reglas de cuidado

Cuida el ritmo, evita exposiciones innecesarias y detén la actividad si el grupo pierde claridad, seguridad o respeto.

Paso a paso para facilitar

  1. IR AL FORMATO
  2. Debe comenzar discutiendo brevemente el propósito y desarrollo de la confrontación. Se puede usar el volante para alentar la discusión.
  3. Pide a cada participante que tome unos minutos para que busque dentro del grupo, a la persona que más le confunda su comportamiento (incluyendo al instructor). Se pide a los participantes se "aferren" a la persona escogida y no cambien más tarde de opinión.
  4. Cada participante toma su turno, nombrando a la persona y describiendo el comportamiento que le provoca confusión. Cada participante debe comenzar con la frase: "La persona que más me confunde es ________________________." Luego dice: "Lo que más me confunde sobre ti es ____________________________________.".
  5. La persona escogida tiene gran número de alternativas posibles al ser elegida. Es importante que esta persona acepte las opciones que se presentan ante ella. Él puede: ( 1 ) Indicar que no quiere profundizar frente a otras personas y permanece en silencio. ( 2 ) Examinar o explicar en función de su dinámica personal por qué, su comportamiento puede causar confusión o (3) Analizar que es lo que sucede en su relación, que pueda estar dando lugar a conductas confusas.
  6. Después que los dos participantes interactúen y exploran sus propias percepciones, deben pedir a los demás miembros del grupo la retroalimentación. El solicitar comentarios y retroalimentación de los otros participantes, puede conducirlos a una opinión colectiva aprobatoria, o una desaprobación que puede ayudar a esclarecer distorsiones para uno o ambos participantes.
  7. Después que cada persona ha intervenido con la persona cuyo comportamiento le causa confusión, la técnica puede ser enriquecida por diciendo "Ahora estoy seguro que hay otros miembros en el grupo cuyo comportamiento también les confunde. ¿Le gustaría a alguno compartir esto con el grupo?" Con esta declaración la confrontación se vuelve voluntaria y el ejercicio se lleva a cabo de una manera menos estructurada.
  8. Guía una conversación para que el grupo analice cómo se puede aplicar lo aprendido en su vida.
  9. VOLANTE DE CONFRONTACIÓN:
  10. DIFERENTES ESTILOS, CONDICIONES Y RESULTADOS
  11. El confrontar a las personas, es una de las experiencias más eficaces en las interacciones humanas. Como también, puede ayudar al crecimiento o a la destrucción de las personas implicadas. Quizá, por su fuerza, la confrontación se ha "desprestigiado", por que ha provocado muchas experiencias negativas, como la oportunidad de criticar o dejar al descubierto los sentimientos de las personas, provocando un posible perjuicio en ellas. Éstos ejemplos representan falsas ideas preconcebidas del significado y del propósito de la confrontación en grupos de crecimiento. La Confrontación no siempre tiene resultados negativos. Por ejemplo, puede ser positivo y dirigido hacia el fortalecimiento de los demás o estimular el cambiar.
  12. El propósito de este breve texto es analizar el concepto de la confrontación y descubrir las condiciones y procesos que lo hacen una experiencia constructiva o destructiva para los miembros de un grupo.
  13. UN MODELO DE CONFRONTACIÓN
  14. Egan, en 1970 plantea que la confrontación toma lugar cuando una persona (el confrontante), ya sea deliberadamente o inadvertidamente, hace algo que provoca a otra persona (el confrontado) a meditar, examinar o cambiar algún aspecto de su comportamiento.
  15. Berenson & Asociados (Berenson, Mitchell & Laney, en 1968) distinguieron cinco situaciones básicas de confrontación. Éstas son: Vivencial, Fortaleza, Debilidad, Didáctica y Estimulación al cambio. La definición de éstos tipos son los siguientes:.
  16. VIVENCIAL: Una respuesta a cualquier discrepancia percibida por la persona que confronta entre los argumentos, de la persona confrontada, acerca de él o de su propia experiencia.
  17. FORTALEZA: Se centra en los recursos del confrontado, especialmente si él, no se da cuenta de ellos.
  18. DEBILIDAD: Se enfoca en la patología o puntos débiles del confrontado.
  19. DIDÁCTICA: Se debe aclarar la mala información o carencia de ella, por parte de los otros.
  20. ESTIMULACIÓN AL CAMBIO: Incita al confrontado a actuar a su manera de algún modo constructivo y desalienta cualquier actitud hacia la vida, que sea pasiva.
  21. Los resultados de esta búsqueda nos llevan a éstos tipos de confrontación sugeridas que efectivamente, emplean los instructores frecuentemente para confrontaciones dirigidas. Mientras menos efectiva sea la ayuda del instructor hacia las debilidades de los confrontados podrá ser mejor. Como siempre, existen variables que se salen del contexto de la confrontación y son los más importantes factores, que determinan que aflore la confrontación.
  22. CONDICIONES PARA UNA CONFRONTACIÓN POSITIVA
  23. Los propósitos de una confrontación positiva deben ser, en primer lugar; traer al confrontado a un contacto más directo con sus propias experiencias y crear una situación, en la cual, le sea posible a él, explorar y cambiar aquellos aspectos de su comportamiento que impiden su propio desarrollo y crecimiento.
  24. Para que una confrontación, sea Benéfica o no, depende de: el confrontante, el confrontado y las condiciones bajo las cuáles se lleva a cabo.
  25. CONDICIONES DEL CONFRONTANTE. La confrontación, será probablemente más útil, sí el confrontante:.
  26. Tiene una buena relación con el confrontado o al menos es sensible para manejar su relación.
  27. Acepta al confrontado y está dispuesto a involucrarse más con él como persona.
  28. Maneja sus confrontaciones como sugerencias o peticiones en lugar de exigencias.
  29. Dirige las confrontaciones hacia un comportamiento particular positivo y constructivo en lugar de negativo.
  30. Realiza confrontaciones positivas y constructivas en lugar de negativas.
  31. Declara su confrontación breve y directamente.
  32. Presenta hechos tales como, hipótesis como hipótesis y sentimientos como sentimientos.
  33. CONDICIONES DEL CONFRONTADO. Probablemente el confrontado obtendrá más provecho de una confrontación sí él:.
  34. Lo acepta como una invitación a explorarse a sí mismo.
  35. Está dispuesto a descubrir como es percibido por los demás.
  36. Esta dispuesto a tolerar la desorganización temporal que pueda resultar de la confrontación.
  37. Responde de diversas maneras a diferentes modos de confrontación, en lugar de responder de una manera estereotipada, tal como aceptar toda confrontación como verdadera o descartar como inválidos los mismos.
  38. CONDICIONES DEL GRUPO. La confrontación que se lleva a cabo en una situación de grupo, se facilita si existe un alto grado de confianza y aceptación. Es difícil estar recibiendo la confrontación sin estar a la defensiva, si no se siente la aceptación y la confianza de los miembros del grupo. La confrontación también es mejor recibida, si esta dirigida hacia el cumplimiento de metas y expectativas del grupo. Una confrontación interpersonal en una reunión de alto nivel, o en una reunión social, por ejemplo, puede tener efectos contraproducentes. Esto sucede porque tales grupos se han reunido con propósitos diferentes al típico desarrollo de grupo, y la confrontación viene a ser una sorpresa.
  39. Ciertos comportamientos que aparentemente no son de confrontación pueden serlo: compartir sentimientos de ternura hacia un colega del grupo, puede tener un efecto de confrontación, porque es algo que los miembros casi nunca experimentan en su vida diaria, ignorar a otros o el hecho de no reforzar ciertos comportamientos puede tener el mismo impacto. En resumen, los propósitos y motivos de la confrontación, tienen un fuerte efecto en el resultado de la misma. El resultado será mucho más útil, si se prodiga con sensibilidad y con el verdadero deseo de ayudar, amén de ser aceptado dentro de ese mismo espíritu. Ya que nadie puede predecir con absoluta certeza el impacto que la confrontación tendrá en otra persona, será una medida inteligente incluir una retroalimentación del confrontado sobre el impacto que tuvo en él.
  40. LOS JUEGOS QUE "JUEGAN" LAS PERSONAS CONFRONTADAS.
  41. No todas las confrontaciones son el resultado de los móviles que hemos mencionado en el texto de Confrontación útil. Muchas de las personas que se confrontan albergan motivos ulteriores muy similares a los descritos por Berne en su libro "Juegos en que participamos" (1964). Por ejemplo, el móvil para una confrontación puede ser un fuerte rencor, para castigar a otro o vengarse de alguien. Uno de los juegos que Berne llama "NIGYSOB" (Ahora te tengo ¡maldito!) Lo anterior se ajusta muy bien al patrón de castigo. El confrontante observa cuidadosamente al confrontado hasta que éste llega a cometer algún error. Ya que lo hubo atrapado en el error, o ha recabado suficientes evidencias, tiene un buen pretexto para ventilar su ira sobre el confrontado. Algunos confrontantes especialmente aquellos que se encuentran dentro de las profesiones sociales, están acostumbrados a formular un razonamiento de su humillación a los demás por medio de expresiones tales como, "Sólo trato de ayudarte" o bien, "Sólo lo hago por tu propio bien".
  42. De vez en cuando un confrontante abordará a otros, para presumir sobre su grado de percepción o sobre sus conocimientos de psicología o psiquiatría. Los enfrentamientos que provienen de este tipo de móviles suenan muy cínicos, tratando de dar sentido a lo que no lo tiene y ajenos al contexto. El confrontante puede interpretar por qué el confrontado se comporta de tal o cual manera, o puede adherir una etiqueta de diagnóstico sobre la condición del otro. Nosotros de inmediato adivinamos si la situación se define como "pasiva, agresiva o personal" escogiendo aquella, que al terapeuta, le desagrada de su cliente.
  43. Algunas personas que se confrontan, resaltan su condición social o tratan de mostrar su tutoría en una posible confrontación dirigida en contra de ellos mismos. Éstos móviles son frecuentemente revelados por expresiones como "Sólo quería aclarar las cosas". Un confrontante también puede hacer que otros miembros del grupo se enfrenten unos a otros. Esto es parecido al juego de Berne, "VAMOS, PELÉENSE TÚ Y ÉL". Después de manejar tal conflicto entre los otros, el confrontante puede jugar el papel de "Juez", el cual decide quien es el que está en lo correcto. Esta es una variante del juego "Tribunal".
  44. Un confrontante puede sacar su ira y frustraciones contra algún otro miembro, cuando realmente se sienta frustrado por o por el grupo entero. Este tipo de confrontaciones es un ejemplo del "chivo expiatorio". Sobre las mismas bases un confrontante puede culpar a otro del grupo por todas las dificultades que él esta teniendo en el grupo, sacudiéndose así la responsabilidad. Berne llama a este juego "IWFY" (Sino fuera por ti).
  45. En el otro extremo, está el caso donde los otros miembros del grupo evitan confrontar a otros, por miedo a herirlos o bien porque no sean capaces para manejar la confrontación. Algunos participantes manejan a otros como "vasos frágiles" que se romperán si son confrontados. Esto puede tener un efecto de confrontación también en los demás. El ser tratados gentilmente, "con guantes de seda" puede encaminar a uno a reflexionar sobre el por qué, los otros responden de esa manera peculiar. El participante del grupo puede concluir que los otros le están diciendo que no puede manejar la verdad sobre sí mismo. En realidad, la mayoría de las personas son más flexibles de lo que nosotros imaginamos y son capaces de manejar la confrontación bastante bien.
  46. Ocasionalmente, cuando un miembro del grupo recibe una confrontación de otro miembro, los demás participantes "se unirán", echando pullas a las partes blandas del confrontado. Los móviles podrían consistir en consolidar su propio status como miembro del grupo a costa del confrontado y ser considerado como un igual entre los demás miembros. Nosotros creemos que este tipo de intervención puede tener efectos dañinos sobre el confrontado y es importante que o algún miembro medie la situación para romper este tipo de intervención.
  47. Esta ha sido una lista, más que ilustrativa, exhaustiva, de los "móviles ulteriores" tras ciertos confrontamientos y de los juegos que juegan los confrontantes. Generalmente, cuando se involucran compromisos escondidos, tales como los ya discutidos, es más probable que los resultados de la confrontación sean dañinos al confrontado.
  48. UNA autoevaluación DE LA CONFRONTACIÓN.
  49. Después de enumerar algunos de los juegos que los confrontantes juegan y sugerir que probablemente éstos tipos de confrontamientos son dañinos para los confrontados, el participante puede quedarse con la impresión de que consideramos la confrontación como algo que debe ser evitado. A decir verdad, nosotros creemos que el confrontamiento interpersonal es una de las fuentes más eficaces y terapéuticas para los miembros de un grupo en desarrollo, si se lleva a cabo con las condiciones adecuadas y por tal razón deberán ser alentadas. Debido a su eficacia y potencialidad dañina sugerimos que el confrontante realice un auto examen previo a la confrontación.
  50. ¿Qué debe examinar el confrontante?. Creemos que debería valorar las condiciones del grupo a la hora de la confrontación, ser sensible al confrontado y a sus relaciones y ser consciente de sus móviles al confrontar. Nos gustaría proponer una serie de preguntas que los confrontantes se pudieran hacer a sí mismos, tomándolas como guías de apoyo en este examen.
  51. ¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DE ESTE GRUPO?
  52. ¿Se encuentra el grupo en una situación y lugar adecuado para una confrontación? ¿Qué tanta confianza y apoyo existe actualmente en el grupo? Cuando un grupo no ha desarrollado un sentido de confianza y aceptación entre sus miembros, lo más probable es que consideren la confrontación como un ataque y se obtenga una respuesta defensiva. ¿Se suscita la confrontación dentro de la interacción grupal? Una confrontación realizada a partir de la espontánea interacción del grupo, es probable que no surta buen efecto, ya que es menos concreta e intuitiva.
  53. ¿CUÁL ES EL ESTADO DE ÁNIMO ACTUAL DE LA PERSONA CON LA CUAL ME VOY A CONFRONTAR?
  54. ¿Está él dispuesto a aceptar la confrontación como una invitación para explorarse a sí mismo, o más bien está dispuesto a reaccionar a la defensiva?. En otras palabras ¿Qué es lo que la confrontación significa para el confrontado, ¿Qué tan estrecha es mi relación con la persona que voy a confrontar?. Si mi relación es distante, el confrontado tenderá a rechazar el enfrentamiento y a mí como persona. ¿Espero que la persona cambie sólo porque yo la he confrontado?. Ya que no es posible que yo perciba el mundo como la otra persona, no estoy seguro que el cambio sea provechoso para ella. Si no le concedo a la otra persona el derecho de decidir si es que quiere y cómo quiere cambiar, soy yo quien le estoy imponiendo mis valores.
  55. ¿CUÁLES SON MIS PROPIOS MÓVILES?
  56. ¿Quiero estar más involucrado con la persona que voy a confrontar?. Si es que no, ¿me estoy entrometiendo con la otra persona y husmeando en su vida? ¿Estoy dirigiendo mi confrontación a la persona correcta?. ¿Lo estoy haciendo para aliviar mi aburrimiento o para poner a raya cualquier confrontación conmigo mismo? ¿Para castigar o dominar? ¿Para presumir de mi inteligencia y percepción? . Si estoy confrontado por éstos motivos, estoy tratando de satisfacer mis necesidades a sus costillas y mi comportamiento puede serle perjudicial.
  57. ¿ESTOY ENFRENTANDO LA CONDUCTA O LOS MOTIVOS DEL OTRO?
  58. Ya que los móviles deben ser inferidos a partir de la conducta del otro, y son mucho más difíciles de describir con exactitud, confrontar la conducta de otros es benéfico. ¿Me explico con claridad?. Hay que verificar el impacto que en el otro causa mi confrontación. Algunas de las respuestas a estas preguntas están dentro de ti mismo. Otras están en el confrontado y aún otras dentro de otros miembros del grupo. El modo más efectivo para encontrar las respuestas consiste en estar abierto a uno mismo y solicitar retroalimentación sobre cómo es uno percibido por los demás.

Frases útiles para conducir

  • "No buscamos hacerlo perfecto; buscamos observar cómo lo hacemos."
  • "Vuelvan a la consigna central antes de avanzar."
  • "Lo importante ahora es nombrar el patrón, no culpar a nadie."
  • "Convirtamos lo vivido en un acuerdo concreto."
Qué observar

Observa participación, comprensión de la consigna, liderazgo, comunicación, energía, resistencias y calidad del cierre.

Preparación

Aquí viven las decisiones previas: diagnóstico, modalidad, cantidad de participantes y checklist.

Diagnóstico previo

Antes de iniciar, marca el estado dominante del grupo. La recomendación ajusta ritmo, cuidado y profundidad.

Recomendación

Reduce la explicación inicial, activa rápido y reserva el análisis para el cierre. Prioriza una consigna simple y una pregunta final potente.

Planificador rápido

Define modalidad, cantidad de participantes y versión de aplicación para adaptar la dinámica al contexto real.

Modo de aplicación

Prepara espacio, materiales y tiempos visibles para sostener una experiencia clara.

Duración estimada: 90 Minutos

Versiones de aplicación

Usa una sola ronda, cierre breve y una pregunta de transferencia.

Conducción en vivo

El temporizador y las frases de conducción aparecen aquí porque se usan durante la actividad.

Temporizador sugerido
90:00
Frases útiles
Abrir

“Lo importante es observar cómo trabajamos, no hacerlo perfecto.”

Pausar

“Detengamos un minuto: ¿qué está funcionando y qué necesita ajuste?”

Cuidar

“Volvamos a la consigna y cuidemos que todas las personas puedan participar.”

Transferir

“¿Dónde aparece algo parecido en nuestro contexto real?”

Observación

Marca los patrones visibles. Usa solo los más relevantes para orientar el cierre.

Panel de observación en vivo

Marca los patrones que aparezcan. Usa los más relevantes para orientar el cierre.

Patrones marcados: 0

Cierre

Elige el foco del debrief y termina con aprendizajes aplicables.

Detalle completo de la dinámica

Información completa de aplicación, reorganizada para consulta rápida sin mezclarla con la conducción en vivo.

Referencia

Objetivos

I. Ayudar a los participantes a enfrentar la conducta de los demás de manera constructiva.

II. Estimular a los participantes para que den y reciban retroalimentación.

III. Descubrir los sentimientos involucrados en el proceso de dar y recibir retroalimentación.

Duración

Duración: 90 Minutos

Material

Fácil Adquisición

Volante a cada miembro de "Confrontación".

Tamaño del grupo

6 a 14 participantes

Lugar

Aula Normal

Un salón amplio y bien iluminado acondicionado para que los participantes estén cómodos.

Desarrollo

IR AL FORMATO

I. El instructor debe comenzar discutiendo brevemente el propósito y desarrollo de la confrontación. Se puede usar el volante para alentar la discusión.

II. El instructor pide a cada participante que tome unos minutos para que busque dentro del grupo, a la persona que más le confunda su comportamiento (incluyendo al instructor). Se pide a los participantes se "aferren" a la persona escogida y no cambien más tarde de opinión.

III. Cada participante toma su turno, nombrando a la persona y describiendo el comportamiento que le provoca confusión. Cada participante debe comenzar con la frase: "La persona que más me confunde es ________________________." Luego dice: "Lo que más me confunde sobre ti es ____________________________________."

IV. La persona escogida tiene gran número de alternativas posibles al ser elegida. Es importante que esta persona acepte las opciones que se presentan ante ella. Él puede: ( 1 ) Indicar que no quiere profundizar frente a otras personas y permanece en silencio. ( 2 ) Examinar o explicar en función de su dinámica personal por qué, su comportamiento puede causar confusión o (3) Analizar que es lo que sucede en su relación, que pueda estar dando lugar a conductas confusas.

V. Después que los dos participantes interactúen y exploran sus propias percepciones, deben pedir a los demás miembros del grupo la retroalimentación. El solicitar comentarios y retroalimentación de los otros participantes, puede conducirlos a una opinión colectiva aprobatoria, o una desaprobación que puede ayudar a esclarecer distorsiones para uno o ambos participantes.

VI. Después que cada persona ha intervenido con la persona cuyo comportamiento le causa confusión, la técnica puede ser enriquecida por el instructor, diciendo "Ahora estoy seguro que hay otros miembros en el grupo cuyo comportamiento también les confunde. ¿Le gustaría a alguno compartir esto con el grupo?" Con esta declaración la confrontación se vuelve voluntaria y el ejercicio se lleva a cabo de una manera menos estructurada.

VII. El instructor guía un proceso para que el grupo analice, como se puede aplicar lo aprendido en su vida.

VOLANTE DE CONFRONTACIÓN:

DIFERENTES ESTILOS, CONDICIONES Y RESULTADOS

El confrontar a las personas, es una de las experiencias más eficaces en las interacciones humanas. Como también, puede ayudar al crecimiento o a la destrucción de las personas implicadas. Quizá, por su fuerza, la confrontación se ha "desprestigiado", por que ha provocado muchas experiencias negativas, como la oportunidad de criticar o dejar al descubierto los sentimientos de las personas, provocando un posible perjuicio en ellas. Éstos ejemplos representan falsas ideas preconcebidas del significado y del propósito de la confrontación en grupos de crecimiento. La Confrontación no siempre tiene resultados negativos. Por ejemplo, puede ser positivo y dirigido hacia el fortalecimiento de los demás o estimular el cambiar.

El propósito de este breve texto es analizar el concepto de la confrontación y descubrir las condiciones y procesos que lo hacen una experiencia constructiva o destructiva para los miembros de un grupo.

UN MODELO DE CONFRONTACIÓN

Egan, en 1970 plantea que la confrontación toma lugar cuando una persona (el confrontante), ya sea deliberadamente o inadvertidamente, hace algo que provoca a otra persona (el confrontado) a meditar, examinar o cambiar algún aspecto de su comportamiento.

Berenson & Asociados (Berenson, Mitchell & Laney, en 1968) distinguieron cinco situaciones básicas de confrontación. Éstas son: Vivencial, Fortaleza, Debilidad, Didáctica y Estimulación al cambio. La definición de éstos tipos son los siguientes:

VIVENCIAL: Una respuesta a cualquier discrepancia percibida por la persona que confronta entre los argumentos, de la persona confrontada, acerca de él o de su propia experiencia.

FORTALEZA: Se centra en los recursos del confrontado, especialmente si él, no se da cuenta de ellos.

DEBILIDAD: Se enfoca en la patología o puntos débiles del confrontado.

DIDÁCTICA: Se debe aclarar la mala información o carencia de ella, por parte de los otros.

ESTIMULACIÓN AL CAMBIO: Incita al confrontado a actuar a su manera de algún modo constructivo y desalienta cualquier actitud hacia la vida, que sea pasiva.

Los resultados de esta búsqueda nos llevan a éstos tipos de confrontación sugeridas que efectivamente, emplean los instructores frecuentemente para confrontaciones dirigidas. Mientras menos efectiva sea la ayuda del instructor hacia las debilidades de los confrontados podrá ser mejor. Como siempre, existen variables que se salen del contexto de la confrontación y son los más importantes factores, que determinan que aflore la confrontación.

CONDICIONES PARA UNA CONFRONTACIÓN POSITIVA

Los propósitos de una confrontación positiva deben ser, en primer lugar; traer al confrontado a un contacto más directo con sus propias experiencias y crear una situación, en la cual, le sea posible a él, explorar y cambiar aquellos aspectos de su comportamiento que impiden su propio desarrollo y crecimiento.

Para que una confrontación, sea Benéfica o no, depende de: el confrontante, el confrontado y las condiciones bajo las cuáles se lleva a cabo.

CONDICIONES DEL CONFRONTANTE. La confrontación, será probablemente más útil, sí el confrontante:

Tiene una buena relación con el confrontado o al menos es sensible para manejar su relación.

Acepta al confrontado y está dispuesto a involucrarse más con él como persona.

Maneja sus confrontaciones como sugerencias o peticiones en lugar de exigencias.

Dirige las confrontaciones hacia un comportamiento particular positivo y constructivo en lugar de negativo.

Realiza confrontaciones positivas y constructivas en lugar de negativas.

Declara su confrontación breve y directamente.

Presenta hechos tales como, hipótesis como hipótesis y sentimientos como sentimientos.

CONDICIONES DEL CONFRONTADO. Probablemente el confrontado obtendrá más provecho de una confrontación sí él:

Lo acepta como una invitación a explorarse a sí mismo.

Está dispuesto a descubrir como es percibido por los demás.

Esta dispuesto a tolerar la desorganización temporal que pueda resultar de la confrontación.

Responde de diversas maneras a diferentes modos de confrontación, en lugar de responder de una manera estereotipada, tal como aceptar toda confrontación como verdadera o descartar como inválidos los mismos

CONDICIONES DEL GRUPO. La confrontación que se lleva a cabo en una situación de grupo, se facilita si existe un alto grado de confianza y aceptación. Es difícil estar recibiendo la confrontación sin estar a la defensiva, si no se siente la aceptación y la confianza de los miembros del grupo. La confrontación también es mejor recibida, si esta dirigida hacia el cumplimiento de metas y expectativas del grupo. Una confrontación interpersonal en una reunión de alto nivel, o en una reunión social, por ejemplo, puede tener efectos contraproducentes. Esto sucede porque tales grupos se han reunido con propósitos diferentes al típico desarrollo de grupo, y la confrontación viene a ser una sorpresa.

Ciertos comportamientos que aparentemente no son de confrontación pueden serlo: compartir sentimientos de ternura hacia un colega del grupo, puede tener un efecto de confrontación, porque es algo que los miembros casi nunca experimentan en su vida diaria, ignorar a otros o el hecho de no reforzar ciertos comportamientos puede tener el mismo impacto. En resumen, los propósitos y motivos de la confrontación, tienen un fuerte efecto en el resultado de la misma. El resultado será mucho más útil, si se prodiga con sensibilidad y con el verdadero deseo de ayudar, amén de ser aceptado dentro de ese mismo espíritu. Ya que nadie puede predecir con absoluta certeza el impacto que la confrontación tendrá en otra persona, será una medida inteligente incluir una retroalimentación del confrontado sobre el impacto que tuvo en él.

LOS JUEGOS QUE "JUEGAN" LAS PERSONAS CONFRONTADAS

No todas las confrontaciones son el resultado de los móviles que hemos mencionado en el texto de Confrontación útil. Muchas de las personas que se confrontan albergan motivos ulteriores muy similares a los descritos por Berne en su libro "Juegos en que participamos" (1964). Por ejemplo, el móvil para una confrontación puede ser un fuerte rencor, para castigar a otro o vengarse de alguien. Uno de los juegos que Berne llama "NIGYSOB" (Ahora te tengo ¡maldito!) Lo anterior se ajusta muy bien al patrón de castigo. El confrontante observa cuidadosamente al confrontado hasta que éste llega a cometer algún error. Ya que lo hubo atrapado en el error, o ha recabado suficientes evidencias, tiene un buen pretexto para ventilar su ira sobre el confrontado. Algunos confrontantes especialmente aquellos que se encuentran dentro de las profesiones sociales, están acostumbrados a formular un razonamiento de su humillación a los demás por medio de expresiones tales como, "Sólo trato de ayudarte" o bien, "Sólo lo hago por tu propio bien".

De vez en cuando un confrontante abordará a otros, para presumir sobre su grado de percepción o sobre sus conocimientos de psicología o psiquiatría. Los enfrentamientos que provienen de este tipo de móviles suenan muy cínicos, tratando de dar sentido a lo que no lo tiene y ajenos al contexto. El confrontante puede interpretar por qué el confrontado se comporta de tal o cual manera, o puede adherir una etiqueta de diagnóstico sobre la condición del otro. Nosotros de inmediato adivinamos si la situación se define como "pasiva, agresiva o personal" escogiendo aquella, que al terapeuta, le desagrada de su cliente.

Algunas personas que se confrontan, resaltan su condición social o tratan de mostrar su tutoría en una posible confrontación dirigida en contra de ellos mismos. Éstos móviles son frecuentemente revelados por expresiones como "Sólo quería aclarar las cosas". Un confrontante también puede hacer que otros miembros del grupo se enfrenten unos a otros. Esto es parecido al juego de Berne, "VAMOS, PELÉENSE TÚ Y ÉL". Después de manejar tal conflicto entre los otros, el confrontante puede jugar el papel de "Juez", el cual decide quien es el que está en lo correcto. Esta es una variante del juego "Tribunal".

Un confrontante puede sacar su ira y frustraciones contra algún otro miembro, cuando realmente se sienta frustrado por el instructor o por el grupo entero. Este tipo de confrontaciones es un ejemplo del "chivo expiatorio". Sobre las mismas bases un confrontante puede culpar a otro del grupo por todas las dificultades que él esta teniendo en el grupo, sacudiéndose así la responsabilidad. Berne llama a este juego "IWFY" (Sino fuera por ti).

En el otro extremo, está el caso donde los otros miembros del grupo evitan confrontar a otros, por miedo a herirlos o bien porque no sean capaces para manejar la confrontación. Algunos participantes manejan a otros como "vasos frágiles" que se romperán si son confrontados. Esto puede tener un efecto de confrontación también en los demás. El ser tratados gentilmente, "con guantes de seda" puede encaminar a uno a reflexionar sobre el por qué, los otros responden de esa manera peculiar. El participante del grupo puede concluir que los otros le están diciendo que no puede manejar la verdad sobre sí mismo. En realidad, la mayoría de las personas son más flexibles de lo que nosotros imaginamos y son capaces de manejar la confrontación bastante bien.

Ocasionalmente, cuando un miembro del grupo recibe una confrontación de otro miembro, los demás participantes "se unirán", echando pullas a las partes blandas del confrontado. Los móviles podrían consistir en consolidar su propio status como miembro del grupo a costa del confrontado y ser considerado como un igual entre los demás miembros. Nosotros creemos que este tipo de intervención puede tener efectos dañinos sobre el confrontado y es importante que el instructor o algún miembro medie la situación para romper este tipo de intervención.

Esta ha sido una lista, más que ilustrativa, exhaustiva, de los "móviles ulteriores" tras ciertos confrontamientos y de los juegos que juegan los confrontantes. Generalmente, cuando se involucran compromisos escondidos, tales como los ya discutidos, es más probable que los resultados de la confrontación sean dañinos al confrontado.

UNA autoevaluación DE LA CONFRONTACIÓN

Después de enumerar algunos de los juegos que los confrontantes juegan y sugerir que probablemente éstos tipos de confrontamientos son dañinos para los confrontados, el participante puede quedarse con la impresión de que consideramos la confrontación como algo que debe ser evitado. A decir verdad, nosotros creemos que el confrontamiento interpersonal es una de las fuentes más eficaces y terapéuticas para los miembros de un grupo en desarrollo, si se lleva a cabo con las condiciones adecuadas y por tal razón deberán ser alentadas. Debido a su eficacia y potencialidad dañina sugerimos que el confrontante realice un auto examen previo a la confrontación.

¿Qué debe examinar el confrontante?. Creemos que debería valorar las condiciones del grupo a la hora de la confrontación, ser sensible al confrontado y a sus relaciones y ser consciente de sus móviles al confrontar. Nos gustaría proponer una serie de preguntas que los confrontantes se pudieran hacer a sí mismos, tomándolas como guías de apoyo en este examen.

¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DE ESTE GRUPO?

¿Se encuentra el grupo en una situación y lugar adecuado para una confrontación? ¿Qué tanta confianza y apoyo existe actualmente en el grupo? Cuando un grupo no ha desarrollado un sentido de confianza y aceptación entre sus miembros, lo más probable es que consideren la confrontación como un ataque y se obtenga una respuesta defensiva. ¿Se suscita la confrontación dentro de la interacción grupal? Una confrontación realizada a partir de la espontánea interacción del grupo, es probable que no surta buen efecto, ya que es menos concreta e intuitiva.

¿CUÁL ES EL ESTADO DE ÁNIMO ACTUAL DE LA PERSONA CON LA CUAL ME VOY A CONFRONTAR?

¿Está él dispuesto a aceptar la confrontación como una invitación para explorarse a sí mismo, o más bien está dispuesto a reaccionar a la defensiva?. En otras palabras ¿Qué es lo que la confrontación significa para el confrontado, ¿Qué tan estrecha es mi relación con la persona que voy a confrontar?. Si mi relación es distante, el confrontado tenderá a rechazar el enfrentamiento y a mí como persona. ¿Espero que la persona cambie sólo porque yo la he confrontado?. Ya que no es posible que yo perciba el mundo como la otra persona, no estoy seguro que el cambio sea provechoso para ella. Si no le concedo a la otra persona el derecho de decidir si es que quiere y cómo quiere cambiar, soy yo quien le estoy imponiendo mis valores.

¿CUÁLES SON MIS PROPIOS MÓVILES?

¿Quiero estar más involucrado con la persona que voy a confrontar?. Si es que no, ¿me estoy entrometiendo con la otra persona y husmeando en su vida? ¿Estoy dirigiendo mi confrontación a la persona correcta?. ¿Lo estoy haciendo para aliviar mi aburrimiento o para poner a raya cualquier confrontación conmigo mismo? ¿Para castigar o dominar? ¿Para presumir de mi inteligencia y percepción? . Si estoy confrontado por éstos motivos, estoy tratando de satisfacer mis necesidades a sus costillas y mi comportamiento puede serle perjudicial.

¿ESTOY ENFRENTANDO LA CONDUCTA O LOS MOTIVOS DEL OTRO?

Ya que los móviles deben ser inferidos a partir de la conducta del otro, y son mucho más difíciles de describir con exactitud, confrontar la conducta de otros es benéfico. ¿Me explico con claridad?. Hay que verificar el impacto que en el otro causa mi confrontación. Algunas de las respuestas a estas preguntas están dentro de ti mismo. Otras están en el confrontado y aún otras dentro de otros miembros del grupo. El modo más efectivo para encontrar las respuestas consiste en estar abierto a uno mismo y solicitar retroalimentación sobre cómo es uno percibido por los demás.

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Hoja para participantes

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Dinámica grupal

ENIGMA DE LA CONFRONTACIÓN

Hoja de trabajo para participantes
Propósito

Participar en una experiencia breve para observar cómo actuamos, nos comunicamos y aprendemos en grupo.

Regla de cuidado

Participa con respeto, escucha las consignas y cuida que todas las personas puedan intervenir.

Durante la actividad observa

  • Cómo participa el grupo.
  • Qué ayuda o bloquea la actividad.
  • Qué cambia cuando hay más claridad.

Después responde

  1. ¿Qué aprendimos como grupo?
  2. ¿Qué comportamiento ayudó más?
  3. ¿Qué acuerdo simple podemos aplicar?

Acuerdo que me llevo